Entender el cerebro de nuestros hijos

El cerebro del niño está en continuo desarrollo y crecimiento gracias a la estimulación que recibe de su entorno, no sólo de los profesores del colegio, sino también de sus padres, hermanos, tíos, abuelos, amigos y personas que no pertenecen a su núcleo más cercano.

Para poder hablaros de la estimulación es fundamental saber que el cerebro es un órgano muy complejo que está compuesto por cien mil millones de neuronas, las cuales no podrían realizar su función si no fuera por la sinapsis, que es la conexión que se produce entre ellas, en otras palabras, es la forma de comunicarse de las neuronas. Se sabe que puede llegar a haber unas 500.000 sinapsis por cada neurona.

¿Cómo se desarrollan las conexiones?

Estas conexiones se dan cada vez que aprendemos algo nuevo, por ejemplo, en una situación en la que vamos dando un paseo y al ver un perro, les señalamos al animal añadiendo que es un perro o un “guau guau”, o vemos un pájaro volar y les señalamos añadiendo que es un pajarito o un “pío-pío». Los niños asocian la neurona que tiene la representación de perro con el sonido de “guau guau”. Y aquí tenemos una nueva conexión. Al repetir varias veces esta conexión, estamos dando lugar a conexiones permanentes y, pasado un tiempo, nos sorprenderá diciendo “pío-pío” cuando vea un animalito volar o “guau guau” cuando vea un animal de cuatro patas que pasea por la calle, parecido a los que vio anteriormente.

Leer más

Las rutinas como forma de seguridad

¿Alguna vez has sentido la sensación de coger un bus sin saber cuántas paradas te faltan? ¿Qué se siente? No tienes unas referencias claras y pasas todo el camino intranquilo, mirando a todos lados, sin reconocer ninguna parada o sin estar seguro de si la correcta ya ha pasado… ¡A nuestros hijos les pasa igual cuando nuestras órdenes son confusas, contradictorias y no tienen claras las instrucciones a seguir! ¡Márcales claramente sus paradas!

En estos tiempos de total incertidumbre mundial, es muy complicado controlar muchos de los aspectos de nuestras vidas: inestabilidad laboral, restricciones constantes y poco claras impuestas de manera externa, no saber hasta cuándo va a durar la pandemia ni cómo será… Esto afecta a nuestra tranquilidad y por supuesto también a la de nuestros hijos e hijas, por lo que ahora más que nunca es indispensable recordar la importancia de las rutinas en nuestro hogar. Esto sí que está en nuestra mano.

Una de las principales labores de los límites y horarios a edades tempranas es proteger, manteniendo a salvo a los niños y niñas evitando los peligros que aún no son capaces de soportar por sí mismos. Para los niños, las rutinas son la forma que tienen para organizarse en el tiempo. Un niño cuando nace no conoce el orden de las cosas ni cómo está organizado el mundo que le rodea. Somos los adultos los que debemos enseñarles a organizar su vida mediante horarios estables asociados a rutinas, es decir, a través de actividades que se hacen todos los días de la misma manera. Para poder establecer esta rutina se necesita la repetición diaria de la misma.

Leer más

La influencia del confinamiento en la habilidades parentales

Como algunos de vosotros ya sabéis, aprovechamos el confinamiento para llevar a cabo una investigación sobre las habilidades parentales de padres y madres durante este periodo. Desde que se decretó el estado de alarma nuestro interés se centró en saber si la situación extraña y nueva para todos podía traer algo positivo. Es decir, si un estresor en principio considerado como negativo podía dar como resultado una mejora en algún aspecto dado que ha significado un reto especialmente para aquellas personas que han tenido a sus hijos en casa al mismo tiempo que han continuado trabajando (tanto dentro como fuera de casa).

Estamos muy orgullosas de la alta participación, habiendo superando las 90 respuestas. Tras analizar en detalle los resultados, queremos aprovechar para exponeros algunas de las cuestiones que hemos observado.

Para realizar el estudio hemos utilizado la Escala de Parentalidad Positiva E2P elaborada por Esteban Gómez, director de la Fundación América por la Infancia y María Magdalena Muñoz de ideas para la infancia, ambos en Chile. La escala se compone de 4 cuestionarios en función de los siguientes tramos de edad: de 0 a 3, de 4 a 7, de 8 a 12 y de 13 a 18. En cada uno de ellos, los items giran en torno a cuatro aspectos que componen, según los autores, las competencias parentales y que son las siguientes:

Leer más

Cinco ideas de juguetes para regalar

En muchas ocasiones nos apetece regalar algún juguete a los niños que les guste, les entretenga y, al mismo tiempo, les sirva para desarrollar algún tipo de habilidad pero estamos totalmente perdido de cuáles son los juguetes más útiles a nuestro propósito.

La oferta de juguetes en grande y variada pero hay que tener en cuenta determinadas cuestiones. Como bien indica esta viñeta de Frato, width= lo que más ayuda a desarrollar la imaginación y creatividad de un niño son los juguetes menos definidos que fomentan la proyección y el uso múltiple de un mismo objeto. Es decir, un palo de escoba puede ser desde una nave espacial a un caballo de carreras mientras que un palo con un caballo puede ser pocas cosas aparte de lo evidente.

Leer más

Los miedos evolutivos

El miedo forma parte del conjunto de emociones que tenemos, y al igual que las demás (alegría, tristeza, enfado, etc) es importante experimentarla. Nos ayuda a enfrentarnos al mundo distinguiendo lo que puede ser amenazante de lo que no, y así aprendemos de la experiencia y nos adaptamos. Pero durante el desarrollo infantil nos puede preocupar si los miedos que tienen no son adaptativos y generan un malestar exagerado al niño,

Pero ¿cómo distinguir cuando se trata de un miedo evolutivo y cuándo no?

Para entenderlo es necesario comprender el desarrollo evolutivo de su capacidad cognitiva y emocional. Como ya hemos dicho estos son miedos evolutivos, es decir, que a medida que van creciendo suelen ir desapareciendo.

No hay una edad concreta a la que determinado miedo tiene que desaparecer, ya que cada niño es único y vive su propia experiencia que le influirá en este aspecto.

 

0 – 12 meses:

Miedos evolutivos → pérdida de apoyo, sonidos fuertes, alturas, personas / objetos extraños, separación, objetos amenazadores (súbitos)

Hasta el año de edad los miedos que puedan sentir dependerán del momento presente, todo lo que ocurra novedoso a su alrededor que se salga de lo que ya conoce lo puede experimentar como posible amenaza. Puede ser: ver una cara nueva, aunque sea de un abuelo, llevarle a un sitio nuevo, etc. Y por supuesto el “miedo” más presente a esta edad es lo que se conoce como ansiedad por separación, miedo experimentado como indefensión cuando sus figuras de apego no están (madre, padre, cuidador). Solo con desaparecer de su vista, aunque estemos a su lado ya puede generar este malestar, pero de alguna forma es adaptativo que lo experimenten para poco a poco tolerar en un futuro que esa figura no este presente todo el tiempo.

Leer más

La fisioterapia en las artes escénicas

Sabemos que la expresión corporal o musical de nuestros hijos es importante e incluso deseable para su desarrollo. Con la práctica de algún instrumento o la participación en actividades de danza o canto enriquecemos su educaciób y lo ayudamos a alcanzar sus máximas potencialidades. Pero, una vez que nos metemos en la rutina de los ensayos, conciertos, recitales o muestras la práctica puede llegar a sobrecargar al niño sino la realiza con una postura adecuada y esto, a la larga, podría provocar lesiones.

Leer más

La Terapia Asistida con Animales

La Terapia Asistida con Animales o TAA hace referencia a los métodos que incluyen a los animales en la prevención y el tratamiento de las patologías humanas, tanto físicas como psíquicas (Vallejo, 2006). Es llevada a cabo cuando un humano interactúa con animales bajo unas condiciones predeterminadas con el objetivo de solventar o paliar alteraciones de la salud física o mental.

Corson y cols. (1995), indican que la esencia de la TAA consiste en introducir un animal no amenazante para que actúe de catalizador, formando relaciones sociales adaptables y satisfactorias.

Algunos de estos programas se iniciaron hace más de doscientos años, cuando el doctor William Tuke comenzó a emplear animales en sus terapias para tratar enfermedades mentales, pero la documentación científica sobre ellos no empezó a registrarse hasta hace cuatro décadas.

Estos programas cuentan con un amplio abanico de posibilidades de aplicación: trabajo con personas con discapacidad intelectual o física, rehabilitación cognitiva, trastornos de conducta o aprendizaje en niños y adolescentes, trastornos emocionales, diversas actividades con convictos en centros penitenciarios, y un largo etcétera.

Algunas investigaciones señalan que las personas que conviven con perros en sus hogares y que tienen una relación cercana con ellos presentan niveles más bajos de estrés y más altos de salud mental. Esto sugiere que los animales producen efectos positivos sobre la salud física y mental de las personas que conviven con ellos (Alonso, 2000; Gómez, Atehortua & Orozco, 2007).

Numerosos estudios han probado los beneficios del empleo de animales domésticos en terapias dirigidas a poblaciones concretas y variadas.

Leer más

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene altas capacidades?

¿Qué se entiende por altas capacidades? Se habla de altas capacidades cuando una persona destaca de forma eminente sobre la media de la población.

¿Y qué tipo de rasgos podríamos observar en un niño de altas capacidades?

Algunos de los rasgos cognitivos a destacar serían:

  • Su elevada capacidad intelectual.
  • La gran capacidad para razonar,argumentar y preguntar,así como sintetizar, conceptualizar y abstraer.
  • Una elevada capacidad de comprensión de pensamiento simbólico y abstracto y de habilidades metacognitivas. Entienden y usan de forma muy precisa símbolos e ideas abstractas. Su capacidad de comunicación no verbal también es alta.
  • Mostrar mayor facilidad para automatizar destrezas mecánicas como la lectura, escritura, cálculo, etc.
  • La gran capacidad para resolver problemas complejos, empleando sus conocimientos y habilidades, e incluso a veces, sin haber aprendido con anterioridad las operaciones a las que se van a enfrentar. Para encontrar soluciones adecuadas emplean estrategias múltiples y sistemáticas.

Leer más

Propósitos de Año Nuevo

Ahora que vamos a cambiar de año, llega el momento de plantearse nuevos retos y objetivos para el año que entra. Es algo que solemos hacer por tradición o por consejo y realmente es un hábito bastante saludable. Nos permite marcarnos un rumbo y poder tener objetivos a medio plazo. Es común que estos propósitos que nos marcamos los tengamos muy presentes durante los primeros meses del año pero después desistimos en conseguirlos o los olvidemos. Por tanto, igual de sano que plantearse un objetivo, es reevaluarlo al finalizar el año. Así pues, ahora es el momento de valorar aquellos objetivos que nos planteamos a principios de esto mismo año y ver cuántos hemos alcanzado, cuántos han variado, cuántos deseamos insistir en conseguirlos o cuántos deseamos reemplazar por otro nuevo.

Leer más

Terrores Nocturnos

¿Qué son los terrores nocturnos?

Todos sabemos que dormir es una necesidad básica y cuando tenemos hijos es una de las cosas que más hace sufrir a los padres. Por dos motivos: uno, porque perdemos horas de sueño nosotros y eso nos resta tranquilidad y templanza de cara a la crianza y dos, porque nos preocupa mucho que nuestros bebés aprendan a dormir bien.

Una de las circunstancias que con frecuencia perturban la noche de nuestros niños son las parasomnias. Las parasomnias son aquellas situaciones que se producen durante el sueño, que trastornan la conducta nocturna y que con mayor frecuencia ocurren durante la infancia.

Las más conocidas: las pesadillas y los terrores nocturnos. Entre ellas hay diferencias aunque ambas implican la interrupción del ciclo de sueño y el despertar en mitad de la noche.

¿En qué se diferencian las pesadillas y los terrores nocturnos?

Las pesadillas suponen una ensoñación de temática desagradable durante la fase REM del sueño, que es una fase cercana a la consciencia. De tal manera que si el contenido de la misma se vuelve excesivamente desagradable el niño se puede despertar llorando, gritando o sobresaltado y normalmente es capaz de dar un relato coherente sobre aquello que soñaba.

En los terrores nocturnos, sin embargo, el contenido desagradable tiene lugar durante las fases profundas del sueño y en este caso el niño llora o grita sobresaltado pero la gran mayoría de las veces sin llegar a despertar.

Leer más