¿Madre y Profesora?

Por Miryam González

¿Madre o profesora?,pues las dos cosas a la vez.

Soy profesora de primaria y cuando se planteó la posibilidad de poder dar clase a mi hija en 1º, no lo dudé. Me encontré con ciertas dificultades por parte de la dirección, pues consideraban que era un error ejercer ambos papeles a la vez, pero después de algunas conversaciones me dieron luz verde para poder seguir con la idea.Me parecía una experiencia única.

Las madres y los padres siempre dicen que les gustaría tener una cámara en la clase para poder ver cómo se comportan sus hijos dentro de la escuela y mi profesión me brindaba la posibilidad de experimentarlo en primera persona.

Leer más

El juego de conocerse

Este mes os presentamos el libro que acaba de editar Marcela Çaldumbide.

Os invitamos a que leáis este delicioso libro que aporta multitud de ideas a educadores sobre cómo trabajar las emociones en niños de primaria.

Todos tenemos la sensación de que la educación emocional es básica en los niños para hacer frente a los retos de la vida y, sin embargo, no tiene hueco en las escuelas. Los educadores y profesores se esfuerzan día a día enseñando matemáticas, lengua o naturales, peleándose constantemente con unos niños que están desmotivados y desorientados en su vida afectiva.

La autora, Marcela Çaldumbide nos habla de la necesidad que tienen los niños de expresarse libremente y del poco márgen que les dejamos los adultos para ello. Pretendemos que se sienten y nos escuchen sin antes darles un espacio para que hablen y se sientan escuchados.

Leer más

¿Llevar los niños a la guardería o dejarlos al cuidado de un familiar?

Por Elvira Muñoz

En febrero de 2011 nació mi primera hija. Tras los primeros (duros, por qué no decirlo) meses de conocernos la una a la otra, pasamos una primavera y un verano estupendos, disfrutando toda la familia. Pero como siempre sucede, “cuando mejor te lo estás pasando se acaba la fiesta”, y tras casi 6 meses siendo uña y carne, llegó el momento de la “separación”.

Mi marido y yo habíamos estado pensando cómo organizarnos con el trabajo y el cuidado de la peque. Nos planteamos varias opciones. La guardería en principio la descartamos, ya que era verano y la oferta se reducía. Pensamos en contratar a alguien que viniera a casa a cuidar de ella y a la vez nos ayudara con las tareas domésticas. Esta opción resulta bastante atractiva, porque ya se sabe que con los peques no se tiene tiempo para nada y al final la casa siempre está manga por hombro.

Nos preocupaba encontrar la persona adecuada y, sobre todo,  de confianza.

Leer más

¿Qué es una adaptación curricular?

Por Virginia Miramón

Los alumnos con necesidades educativas especiales (n.e.e.) en la actualidad son escolarizados en colegios ordinarios, salvo aquellos casos en los que se observa que los centros no pueden responder adecuadamente a lo que ellos necesitan (o porque así lo deciden libremente los padres).

 Recordemos que dentro de este grupo se hallan alumnos con discapacidades sensoriales, cognitivas, psíquicas o físicas, además de alumnos en desventaja sociocultural o, en el otro extremo, con sobredotación intelectual. Es decir, todos aquellos alumnos que no pueden acceder a los aprendizajes escolares del mismo modo que la mayoría, por lo que requieren determinados apoyos y atenciones educativas específicas.

Leer más

¿Qué es la Lateralidad y cómo se desarrolla?

Por Ainhoa Uribe

¿Mi hijo es diestro o zurdo? ¿A qué edad se sabe cuál es la mano dominante? ¿Qué importancia tiene? ¿Es conveniente ayudarle a desarrollar su lateralidad? El término «lateralidad», a veces confuso y poco entendido, es un fenómeno cerebral complejo que requiere una gran organización a nivel neurológico.

La mano que utilizamos de forma preferente a la hora de comer o escribir no es más que un indicador. Es la punta de iceberg de la lateralidad.

La lateralidad es una función cerebral superior, que requiere un desarrollo neurológico adecuado. Se trata de la distribución de funciones que se establece entre los dos hemisferios cerebrales. Como consecuencia del desarrollo de la lateralidad tendemos a utilizar una lado del cuerpo antes que el otro para determinadas acciones.

Leer más

Cómo ser una mamá cruasán

Cómo ser una mamá cruasán:una nueva forma de educar con sentido común.

Este libro de nombre tan apetitoso nos lleva a hacer una reflexión sobre la manera como educamos a nuestros hijos. La comparación entre la maternidad americana y la francesa no es más que una excusa para indagar sobre las bases en las que debemos apoyarnos a la hora de críar a un hijo.

Su autora, Pamela Druckerman tal vez sin pretenderlo, nos invita a observar el comportamiento que tenemos como padres. Y no es un hecho vanal dado que dependiendo de nuestra actuación así saldrán nuestros hijos. Es cierto que la realidad no es tan lineal pero sí que el libro nos aporta una idea de cómo nuestros propio agobios y nuestra eterna preocupación por los hijos no siempre beneficia ni a los niños ni a nosotros.

Leer más

¿Sabes que la hiperactividad no diagnosticada puede derivar en fracaso escolar?

Como ya hemos hablado en artículo previos sobre el tema, la hiperactividad es un diagnótico cada vez más frecuente y no se sabe bien el motivo de su aumento. ¿Podría ser un sobrediagnóstico? Tal vez la etiqueta TDAH se haya convertido en un cajón de sastre donde se encasillan otro tipo de trastornos con límites difusos. Hay autores que opinan que muchas veces se diagnostica de hiperactivos a niños que simplemente se portan mal.

Lo cierto es que recientemente, según un estudio publicado por pediatrics,

Leer más

¿Sabías que saber esperar es predictor de éxito académico y personal?

En los años 60 un psicólogo austríaco afincado en Estados Unidos, Walter Mischel, desarrolló el llamado Marshmallow Test (o test del bombóm) donde se estudiaba con niños de 4 años la relación ente su capacidad de espera y su posterior rendimiento a nivel académico. Es decir, la capacidad de los niños de retrasar algo placentero a fin de obtener un mayor beneficio. Se dejaba a los niños solos en una habitación con una golosina delante durante nada menos que ¡20 minutos! Antes de abandonar la sala el adulto les advierte de que si son capaces de esperar a que ellos vuelvan sin comer la golosina, en lugar de una, podrán comer dos golosinas.

Haciendo un seguimiento de estos niños en años posteriores, Mischel descubrió que los niños que eran capaces de esperar y que desarrollaban estrategias que les permitían aguantar la espera, posteriormente, en su adolescencia, tenían un mayor éxito académico  así como personal.

Aquellos niños que conseguían controlar sus impulsos a la edad de 4 años, tenían una mayor capacidad de concentración y de resiliencia ante el estrés en la adolescencia.

Leer más

¿Sabías que separar las letras mejora la lectura en los niños disléxicos?

Los niños disléxicos son aquellos que tienen problemas en la lectura. Generalmente les cuesta aprender a leer más que a los demás niños de su edad.

Cometen muchos errores en la lectura ya sean inversiones, omisiones o adiciones de letras o sílabas y el desarrollo de su lectura se estanca en un modo mecánico sin llegar a alcanzar la lectura fluida y comprensiva.

El problema es que habitualmente las recomendaciones para tratar la dislexia pasan por leer con mayor frecuencia para conseguir automatizar la actividad. Pero los niños disléxicos no encuentran placer en la lectura puesto que les resulta una tarea tediosa, aburrida y, en ocasiones, angustiosa ya que les enfrenta una y otra vez con el hecho de su fracaso como lectores.

Un estudio recientemente publicado en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences» 

Leer más

No puedo leer, historia de una disléxica

¡Hola a todos!

Me llamo María, tengo 13 años y soy disléxica. Me gustaría contaros brevemente mi historia y experiencia para que pudierais conocer y comprender más en qué consiste este trastorno de aprendizaje tan frecuente y ayudar a encontrar a otros niños que pudieran estar padeciéndolo.

Desde que estaba en 2º de Primaria, con 8 años, comencé a sentirme diferente a mis compañeros y a darme cuenta de que algo no iba bien. Y es que, yo no leía como ellos: a mí me costaba muchísimo, era muy lenta, con muchas paradas, repeticiones, cambiaba unas letras por otras o no las leía, incluso me inventaba algunas palabras, me perdía o saltaba alguna línea,… Así era muy difícil que comprendiera lo que iba leyendo porque, además, ponía toda mi atención en convertir cada letra en su sonido correspondiente y esto era muy complicado y trabajoso.

Leer más