Hace ya tiempo que vengo oyendo hablar de este libro pero hasta ahora no había tenido tiempo de hojearlo y la verdad es que, después de verlo, el paso siguiente ha sido recomendarlo.
En él se describe una serie de 42 estados emocionales con un hilo conductor. Al hablar de una emoción se hace referencia, por analogía, oposición u otro tipo de relación, a la emoción siguiente. Por supuesto, no es una clasificación, ni una imposición y uno puede seguir el orden que más le parezca si es que hay alguno dentro del mundo de las emociones.
Claramente orientado a niños, por su lenguaje y sus ilustraciones no es un libro argumental. Se trata de una especie de diccionario que recopila una amplia muestra de emociones y las describe de una manera sencilla y útil.